MALLORCA PARA TODO EL AÑO
|
Primavera, verano, otoño y también invierno... todas las estaciones del año tienen su propio encanto. Naturalmente, en Mallorca no podía ser de otro modo. Por eso, esta bella isla mediterránea se ha convertido en un destino turístico para todas las estaciones del año, sea para viajeros solitarios, parejas o familias enteras.Las vacaciones de playa y sol ocupan el primer lugar en la lista de deseos de muchos turistas. Sin embargo, no siempre el sol y los baños de mar han acaparado tanta atención de los viajeros. Los primeros turistas que visitaron la isla de Mallorca se bañaban muy pocas veces. George Sand y su compañero, el compositor Frederic Chopin, pasaron el invierno de 1838 a 1839 en la isla para que aquél recuperara fuerzas debido a su delicada salud. Y el Archiduque Luis Salvador, quevisitó la isla por primera vez unos diez años más tarde, a los 22 años de edad, le fue fiel, tanto en verano como en invierno, hasta su muerte en el año 1915. Si hacemos caso a los relatos de aquellos ilustres huéspedes, parece que ellos nunca se aburrieron en sus estancias en la isla de Mallorca.
PRIMAVERA
Con la llegada del buen tiempo, a finales de enero o, como muy tarde, a principios de febrero, la isla de Mallorca se engalana como una novia. Los campos de almendros florecen en rosa pálido y blanco, el verde de la hierba y las flores cubren los prados y las laderas de montaña con un manto de alegres colores, y de las recias ramas de los olivos brotan las hojas de verde aceituna y plata. El espectáculo del despertar de la naturaleza, que se vive como una auténtica explosión de vigor y energía, invita a pasear tranquilamente por la playa a pie o en bicicleta, a disfrutar del ambiente todavía tranquilo y sosegado, a parar en cualquier bar de tapas para refrescarse y recuperar fuerzas, y a tomar los primeros rayos de sol en las terrazas que lentamente vuelven a ocupar las aceras de los paseos. O ¿tal un paseo a caballo para disfrutar de una carrera a galope por la playa?
VERANO
Evidentemente, es temporada alta para las ninfas del mar y los hombres acuario.
Pero es que playas como esta o las hay en todos sitios. En Mallorca, todo el mundo acaba por encontrar su rincón favorito. Sea en sitios de gran animación y bullicio como en el Arenal o, todo lo contrario, en sitios que destilan paz y tranquilidad como Cala Castell. Los buceadorestienden a preferir la zona de Cala Santanyi y Cala Llombart, mientras los aficionados a la velaa menudo fondean en Cala Pi. Ahora hace demasiado calor para realizar largas excursiones (sobre todoen agosto), aunque sí recomendamos que aquellos que nunca hayan estado en Mallorca aprovechen alguna que otra ocasión para explorar el interior, de carácter marcadamente rural, de la isla. Para los visitantes habituales de la isla ya es una tradición, porque a poco kilómetros de la costa, la isla se muestra como un auténtico tesoro con amplias dotes de romanticismo.
OTOÑO
A ponerse las botas de montaña y a caminar...
y tanto mejor si es por la Sierra de Tramuntana en el norte de la isla. El aire está impregnado por el olor de los pinos, el romero y el tomillo, los árboles están repletos de frutos, y en las bodegas fermenta el vino. Así, a pie, es la mejor manera de descubrir la isla de Mallorca. No pocas veces los viejos senderos desembocan en una finca, en donde gustosamente nos obsequiarán con algún reconstituyente para recuperar fuerzas.
Cómo no, hay otro tipo de caminante que se prodiga más bien en estos tiempos modernos y que, durante todo el año, siente una predilección especial por la isla y por sus "verdes campos": hablamos de los Golfistas, para los que Mallorca es un terreno dejuego ideal.INVIERNO
Algunos días entre los meses de noviembre y finales de enero, los rayos de sol envuelven a la isla en una luz única y llena de suave belleza. Pero durante esos meses el clima no siempre se muestra desde su lado más benévolo. Es el momento ideal para descubrir los encantos de la amplia oferta gastronómica de las islas. Sea en una popular bodega, un acogedor bar de tapas, un elegante restaurante o algún distinguido templo de sibaritas... en Mallorca la oferta gastronómica cubre todos los gustos. También el apartado cultural es rico y abundante: exposiciones, museos, conciertos, lecturas, desfiles de moda... en Mallorca no se para ni en invierno.
| Homepage | Mapa sinóptico | Historias de la A a la Z |
3.000 años | Luis Salvador |